La cueva de Castañar se encuentra en el término municipal de Castañar de Ibor, a escasa distancia de dicha localidad, siguiendo el camino que conduce al Arroyo de los Lagares.
Fue declarada como Monumento Natural en 1997, pasando en el 98 a formar parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura.
Dispone de un Centro de Interpretación situado a las afueras de la localidad. Cuenta con un variado equipamiento, en el que destacan las maquetas que explican los procesos geológicos que dieron lugar a la cueva, así como los procesos kársticos en general. Además se expone información sobre los valores ambientales de la zona y de la comarca de los Ibores.
Fue descubierta en 1967 casualmente por un agricultor vecino de Castañar de Ibor, al observar como su arado se hundía en el suelo y dejaba al descubierto la entrada principal.
Los estudios realizados confirman que se trata de una cueva kárstica y que el hundimiento fue debido a la apertura de un hueco sobre uno de los túneles. No obstante, el escaso número de personas que hasta ahora han estado en su interior y el ser más conocida en imágenes que en la realidad, ha dado rienda suelta para imaginar lo que esconde en su interior.