Extremadura
es una tierra de contrastes que aportan a la comunidad una gran
variedad de matices. El clima mediterráneo con alguna influencia
atlántica, con veranos calurosos e inviernos no excesivamente
fríos, determina una rica variedad de espacios naturales
en los que el agua es la principal protagonista (Extremadura
es la región española con más kilómetros
de "costa interior").
Predomina la dehesa, ecosistema natural que
combina desde tiempos inmemoriales la explotación de los
recursos naturales y el respeto al medio ambiente.
La Hidrografía
Extremeña está representada
por los dos grandes ríos que atraviesan la región,
con sus afluentes, de Este a Oeste. Son el Tajo, en la Alta Extremadura
y el Guadiana en la mitad meridional de la comunidad.
Estos ríos
albergan embalses ideales para disfrutar de la naturaleza y deportes
como la pesca y la náutica. Desde Orellana, García
de Sola, Cíjara, Serena, Zújar en Badajoz hasta
los de Alcántara, Borbollón, Gabriel y Galán,
Sierra Brava, o Valdecañas en Cáceres.
Cada vez abundan más
en los embalses de la región las embarcaciones
de vela, las tablas de windsurf o las piraguas en el Guadiana
o el Alagón. Sin olvidar los miles aficionados que practican
la pesca cada año en busca de tencas, black-bass, barbos,
bogas carpas o lucios.
Hay una impresionante
ruta turística que recorre cinco de
los embalses situados al noroeste de la provincia de Badajoz:
Orellana, García de Sola, Cíjara, Serena y Zújar,
que están siendo promocionados desde el Patronato de Turismo
de la Diputación de Badajoz. Estos embalses están
situados en la cuenca del río Guadiana y sus afluentes.