La
Vera,
limítrofe
con las tierras de Ávila, franqueada por
el Valle del Jerte y el del Tiétar.
El microclima que
posee la comarca la hace acreedora al título de "Comarca
Verde de Extremadura". La vegetación, abundante y
variada, forma parte del paisaje habitual de esta zona, que en
la mayoría de los meses del año cobra desde la primavera
hasta el otoño un colorido especial.
El agua, siempre
estará presente en nuestra ruta. Sus gargantas de aguas
bravas y transparentes, se prestan para formar bellas piscinas
naturales, acogedoras en verano para el baño y magnífico
hábitat para la trucha y especies autóctonas.
La historia impregna
muchos de los pueblos y monumentos de La Vera, destacando el
célebre Monasterio de Yuste, lugar elegido por Carlos
I para vivir los últimos años de vida, o el Palacio
Castillo de los Condes de Oropesa, en Jarandilla de la Vera actualmente
convertido en Parador de Turismo.
Proliferan en la comarca, y
en la falda de la serranía lindante, un buen número
de rapaces junto a cabra montés y jabalí.
El viaje por
esta hermosa zona, debemos hacerlo buscando sus espacios y lugares,
recreándonos en todos y cada uno de sus acogedores
pueblos, "perder el tiempo" paseando sus calles y plazas.
Esta mágica ruta la realizamos a través de la carretera
Ex-203, que nos lleva desde Plasencia hasta la población
verata de Madrigal de la Vera, en los límites con tierras
abulenses.
