Orellana la Vieja, la que en su día fuera señorío de la familia de los Altamirano se encuentra enclavada en plena Comarca de la Serena extremeña. Tierras que han cobrado vida gracias a los paisajes azules del agua de sus embalses.

Paisajes de ensueño
marcados por los atardeceres naranjas que marcan la silueta del castillo de la Puebla de Alcocer y las encinas que acogen a miles de aves que observan desde sus nidos el devenir del tiempo tranquilo de estos parajes.

Orellana la Vieja
es hoy día un lugar ideal para adentrarse en la naturaleza extremeña. Escoltada por sierras pobladas de pinos, robles y olivares y reflejada en el embalse de Orellana, lugar de ensueño para los deportes náuticos, la pesca y para la observación de aves.

Actualmente la Hospedería, el camping y el restaurante de la playa del embalse, se encuentran cerrados, aunque se realizan gestiones para reabrirlos. El Ayuntamiento ha tenido la "feliz idea" de establecer una tasa de aparcamiento exclusiva para los visitantes.